Verduras y vino, maridaje complicado pero no imposible.

Hay maridajes que, por los sabores intensos rivalizando, nos cuestan más de componer que otros. Ese es el caso de las verduras, a las que algunos, por su complejidad, han bautizado como inmaridables. Bueno, quizás ese término nos lo acabamos de inventar… pero sí se decía que no eran recomendables para mezclar con vino.

Verduras y vino, maridaje complicado pero no imposible. 0

Como otras tantas cosas, es un mito ¡y de los grandes! Porque se nos ocurren pocas cosas más deliciosas que combinar unas verduras de nuestra tierra con un buen vino Denominación de Origen Utiel-Requena.

Además, reconozcámoslo, cada vez estamos más preocupados por nuestra alimentación. Vamos tomando consciencia de la importancia de cuidar nuestra propia salud y dar a nuestro cuerpo solo lo mejor.

¿Cómo podemos hacer de este acto un gesto aún más sabroso? Acompañando nuestra comida saludable con una copa de vino que armonice y resalte todos los sabrosos matices de las verduras.

Uno de los platos más completos y disfrutones es hacer una parrillada de verduras. Si escoges tus favoritas y las doras a cámara lenta sobre brasas el resultado será espectacular.

Una combinación clásica con berenjena, pimiento rojo y calabacín, es acierto seguro. Acompáñalo de unas patatas al horno un poco especiadas y un delicioso tinto joven. Los sabores de la naturaleza no suelen ser tan intensos como las salsas que combinan la mayoría de los platos modernos. Por eso la intensidad de tu copa debe ser media para no eclipsar a las verduras.

Cuando tu plato esté repleto de espárragos o setas te recomendamos un blanco joven. Si tiene un toque afrutado maridará a la perfección con la textura de estos ingredientes. Otro de los grandes hits entre las verduras, las alcachofas, tienen un sabor tan potente que pueden ser muy complicadas de maridar. En está ocasión te aconsejamos un tinto reserva, si quieres ir a lo seguro o un espumoso Bobal si quieres sorprender a tu paladar.

Cuando tus verduras vengan en formato crema lo que se prioriza son las texturas. Un vino untuoso que combine con la viscosidad de tu puré de verduras será un baño de confort para tu cuerpo. Ya te podemos ver, degustándolo frente a la chimenea en una noche de invierno.

Si nos lees en verano y te apetece algo más fresquito pero igual de sano, échale un ojo  a este post sobre ensaladas ¿Qué más te gustaría que te enseñáramos a maridar? Te leemos en comentarios.

 

 

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