El despertar de la vid tras el lloro

Hay algo que no para, durante estas semanas que parecían una pausa demasiado larga, la madre naturaleza seguía avanzando. Seguro que si el confinamiento te ha mantenido alejado de la vid lo has notado, al volver los viñedos eran otros. Y es que durante estos meses el ciclo de la vid ha seguido su ritmo habitual y han pasado cosas muy importantes.

El despertar de la vid tras el lloro 0

Durante los meses de marzo y abril, las viñas denominación de origen Utiel-Requena dejan atrás el lloro y comienzan su fase más profunda de creación: la brotación, floración y cuajado. Fases que devuelven la vida a la vid y son clave para formar su fruto.

Tras la fase del lloro, de la que te dejamos aquí todos los detalles, comienza la brotación. En esta fase la savia que comenzó a despertarse con el lloro está completamente activa y se moviliza llegando a todo el nudo y las yemas latentes de la vid.

¿No sabes qué es la yema de la vid? Podríamos decir que es el elemento que esconde todo el futuro potencial de la  vid, órganos de la planta donde se encuentran los primordios de brotación de todos los racimos que vendrán después.

En la brotación está parte se va hinchando, gracia a la movilización de la savia, y se comienza a fracturar con escamas que se recubren de borra, un tejido con aspecto de pelusa que ha protegido a la yema durante el invierno y, con el regreso de la vida a la planta, sale al exterior en un proceso conocido como desborra.

Tras esto, comienzan los primeros brotes que dan paso a la floración, la fase en el que la vid comienza a desarrollar nuevos órganos vegetativos a partir de los contenidos en la salvia que llevaba todo el invierno en reposo. Con esto se crean nuevas raíces, yemas, racimillos… que hacer que la planta crezca en longitud y grosor.

Estas fases son especialmente delicadas, durante los meses que el viñedo se encuentra retomando su proceso de creación necesita una condiciones muy concretas: mucha luz solar, nada de lluvias torrenciales, viento suave… Cualquier situación extrema pausa o destroza el cuajado de la fruta pudiendo afectar a la vendimia posterior

Posteriormente es el turno del cuajado, metamorfosis que convierte la flor en uva. Para que este proceso ocurra la flor debe polinizar, aquellas que no pasan por ese proceso acaban desvaneciéndose. En algunas ocasiones ocurre lo que se conoce como corrimiento, proceso por el que un número importante de flores no es fecundado y provoca un menor rendimiento de la vid.

Como habrás podido apreciar la vid pasa por procesos muy complejos hasta crear la uva perfecta, por eso el vino es una bebida tan valorada y que esconde multitud de matices.

¿Te ha parecido interesante conocer el proceso por el que nuestras viñas han pasado las últimas semanas? Te animamos a que en tu próximo paseo intentes averiguar en qué estado del ciclo de la vid se encuentran las tierras que visites.

 

 

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