Cuidados y mantenimiento de las barricas tradicionales de vino

En muchas ocasiones, introducir el vino en las barricas es el último paso para finalizar un vino. Un recipiente que macera, guarda y pule el vino y sus matices. Es por ello que el cuidado y mantenimiento de estos recipientes es clave para un vino 10.

Cuidados y mantenimiento de las barricas tradicionales de vino 0

Cuando un vino pasa por barrica, como parte de su proceso de creación, la madera de esta afecta notablemente a su sabor y matices. Ya os lo contábamos en este post pero merece la pena destacar que en este recipiente se producen fermentaciones y estas pueden dejar huella en las láminas de madera que lo forman ¿Lo habías pensado?

Por eso el mantenimiento y lavado de las barricas debe ajustarse a los procesos que ha habido en su interior ¿Quieres conocer al detalle el mantenimiento y cuidado que hay que darles a las barricas de vino? Te lo contamos todo.

Una de las condiciones sine qua non para el óptimo estado de una barrica es situarla en una estancia con una temperatura constante durante todo el año, la ideal varía entre 10-12ºC, de no ser así los cambios de temperatura pueden producir dilataciones y/o contracciones que estropearían el recipiente.

Es por eso que hay multitud de bodegas subterráneas, como la que puedes encontrar en Utiel, ya que situándola bajo tierra se aseguraban el óptimo estado de las barricas.

El otro imprescindible para el mantenimiento de una barrica es conseguir un interior limpio y correctamente hidratado ¿Cómo conseguirlo? La respuesta varía. Si la barrica es nueva, y se ha tratado correctamente antes de recibirla, un lavado con agua podría ser suficiente.

Por otro lado, si la barrica contuvo vino anteriormente tenemos diferentes vías. Si la barrica se va a llenar inmediatamente con otro vino y el que sale estaba sano deberíamos sulfatarla entre el cambio de líquidos.

Si en la barrica se han hecho procesos de clarificación no bastaría solo con eso si no que habría que cepillarla y rociar agua a presión para eliminar los restos de clarificantes y posos ¡imprescindible! Y si en la barrica se han producido fermentaciones también debemos aplicar un tratamiento de vapor y raspar las paredes para eliminar los posibles tartratos o microorganismos que pudieran habitar en el interior de la barrica.

También es importante tener en cuenta que la barrica no puede dejarse secar por demasiado tiempo. Si se resecaran las fibras secas de la madera podrían transmitir al vino sustancias no solubles.

Otro de los elementos a vigilar en nuestra barrica es el moho que puede empezar a surgir por el exterior e ir penetrando en la madera hasta entrar en contacto con el vino. Si solo está en la parte superficial con vapor de agua muy caliente y las sustancias químicas adecuadas (los más comunes bisulfito cálcico o ácido sulfúrico) suele ser suficiente. Si por el contrario penetra en la parte interna de la barrica tocará eliminar esa zona y sustituir por otra en perfecto estado.

¿Alguna vez habías pensado en lo delicado de este proceso? Como siempre te contamos, el vino es mucho más de lo que parece a simple vista. Para conseguir la copa perfecta, naturaleza y hombre tienen que dar lo mejor. Esto es, sin lugar a dudas, lo que convierte al vino en todo un arte.

 

 

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