A Utiel-Requena se viene por el vino y se vuelve hablando de otra cosa: de lo que hay debajo. Bajo el casco de Requena hay una ciudad subterránea de cuevas medievales; a media hora, unos lagares tallados en la roca donde se pisaba uva hace 2.600 años. Todo eso está a una hora de Valencia por la A-3, o a veinte minutos en AVE.
Qué vas a ver
La comarca ocupa 2.100 kilómetros cuadrados repartidos en nueve municipios, y esa extensión juega malas pasadas: mucha gente llega, ve Requena, se toma un vino y se vuelve pensando que ya lo ha visto. Con el mapa delante se entiende mejor lo que hay y, sobre todo, lo que queda lejos de lo que queda cerca.
La comarca de un vistazo
Fíjate en la distribución: los yacimientos están al sur y al norte, la naturaleza al oeste pegada al Cabriel, y los dos pueblos grandes en el centro. Con un día se ve un eje; para ver dos hace falta quedarse a dormir.
Lo que hay debajo de Requena
El barrio de La Villa es el casco medieval de Requena, con sus calles estrechas y sus casas nobles. Pero lo que lo hace distinto de otros cascos históricos está bajo los pies: un entramado de cuevas excavadas en la roca que durante siglos se usó para elaborar y conservar el vino, aprovechando que ahí abajo la temperatura no se mueve en todo el año.
No es un decorado para turistas: muchas de esas cuevas siguen en uso, con botellas criando en rima y tinajas centenarias en su sitio. Es probablemente la experiencia más difícil de replicar en otra denominación, porque no se puede construir: o lo excavaron tus antepasados o no lo tienes.
Que Requena lleva en esto mucho tiempo lo confirma un documento: el Fuero de Requena que concedió Alfonso X el Sabio en 1265 ya regulaba el nombramiento de «binaderos», los guardianes de las viñas. En el siglo XIII ya había suficiente viñedo como para tener que vigilarlo.
2.600 años pisando uva
La parte que descoloca a casi todo el mundo es lo antiguo que es esto. En la Solana de las Pilillas, en el término de Requena, hay lagares rupestres tallados directamente en la roca: pilas donde se pisaba la uva y canales por donde bajaba el mosto, al aire libre, en mitad del monte. Están fechados en época íbera y son de los centros de producción de vino más antiguos documentados de la Península. El conjunto es Bien de Interés Cultural y está en la lista indicativa del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2018.
A veinte minutos, en Caudete de las Fuentes, está la ciudad íbera de Kelin: diez hectáreas de yacimiento donde aparecieron las primeras pepitas de uva de la comarca. Y al norte, en Camporrobles, El Molón acumula ocupación desde el Paleolítico hasta la Edad del Bronce.
Cómo encajar los yacimientos en la visita
No están en el casco de ningún pueblo: son parajes en el campo y hay que ir en coche. La Solana de las Pilillas queda al sur de Requena y Kelin al noroeste, así que difícilmente entran los dos el mismo día si además quieres ver una bodega. Si solo puedes elegir uno y te interesa el vino, ve a las Pilillas: ver el lagar excavado en la piedra explica en dos minutos lo que un panel tarda media hora en contar.
Los dos museos del vino (que no son el mismo)
Aquí hay una confusión frecuente, porque la comarca tiene dos y ambos se llaman parecido.
El Museo del Vino de la DO Utiel-Requena está en Utiel, en la Bodega Redonda, y es además la sede del Consejo Regulador. El edificio es de finales del siglo XIX, de planta circular y funcionamiento por gravedad, y conserva su arquitectura original: el tejado cónico, las vigas, los arcos y los contrafuertes. Dejó de producir en 1954, pasó a ser sede del Consejo en 1986 y museo en 1991. La visita es gratuita: libre entre semana y guiada los fines de semana.
El otro es el Museo del Vino de Requena, en el Palacio del Cid, dentro del barrio de La Villa. Están a veinte minutos en coche el uno del otro y se complementan: uno cuenta la denominación y el otro, la historia local del oficio.
El agua y la piedra
El extremo oeste de la comarca es otra cosa completamente distinta. Ahí el río Cabriel ha excavado un cañón que forma el Parque Natural de las Hoces del Cabriel, 31.446 hectáreas que lo convierten en el mayor espacio protegido de la Comunitat Valenciana, dentro de la Reserva de la Biosfera del Valle del Cabriel declarada por la UNESCO en 2019.
Hay seis rutas señalizadas, desde una de 2,2 kilómetros apta para cualquiera hasta otra de 23,5, y lo hemos contado a fondo en cómo visitar las Hoces del Cabriel, con los accesos y dónde se deja el coche. Si la idea es quedarse, en dónde dormir en las Hoces están las tres bases posibles.
Cuándo venir
La comarca cambia bastante según el mes, y hay tres momentos que concentran la actividad.
- Mayo y junio · URbanitas del VinoLa denominación lleva sus vinos a Valencia con catas, tardeos y maridajes repartidos por barrios. Es al revés de lo habitual: en lugar de que vayas tú a la comarca, la comarca baja a la ciudad.
- Agosto · FEREVINLa feria del vino de la comarca, en pleno verano y justo antes de que arranque la vendimia de las blancas.
- Septiembre · vendimia y Fiesta de la VendimiaEl mejor momento para ver el campo en marcha. Las blancas se recogen a finales de agosto y la Bobal cierra la campaña; en total, entre 30 y 45 días de faena.
- Invierno · la comarca sin nadieDías limpios, cuevas a temperatura constante y bodegas con tiempo para atenderte. Si no soportas las aglomeraciones, es tu temporada.
Reserva la bodega antes que el hotel
En temporada de vendimia, las visitas a bodega se agotan antes que el alojamiento. Las experiencias de la denominación se pueden consultar y reservar directamente.
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Te damos el itinerario que cabe de verdad, sin prometer imposibles.
En corto: media jornada da para Requena y su subsuelo. Un día, para Requena más una bodega o los yacimientos. Un fin de semana es lo mínimo para sumar las Hoces del Cabriel, que están en el extremo opuesto de la comarca.
Una sola pregunta
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se tarda desde Valencia?
Unos 50 minutos en coche por la A-3 hasta Requena o Utiel, y 20 minutos en AVE. El extremo del Cabriel queda algo más lejos, poco más de una hora.
¿Se puede ir sin coche?
Hasta Requena y Utiel sí, en tren. Para los yacimientos, las bodegas y el parque natural hace falta vehículo o una visita organizada: son parajes de campo sin transporte público.
¿Qué se puede ver en un solo día?
Requena con sus cuevas y una bodega, o Requena y los yacimientos. Sumar las Hoces del Cabriel el mismo día es forzar demasiado: están en el extremo opuesto.
¿Hay que reservar para visitar una bodega?
Sí, prácticamente siempre, y con más antelación en vendimia. El Museo del Vino de la DO, en la Bodega Redonda de Utiel, sí es de visita gratuita: libre entre semana y guiada los fines de semana.
¿Cuál es la mejor época?
Septiembre, si quieres ver la vendimia en marcha. Primavera y otoño para caminar. Invierno si buscas la comarca vacía y bodegas con tiempo para atenderte.
¿Es un plan para ir con niños?
La parte de naturaleza y los yacimientos sí funcionan bien. Para las bodegas, conviene preguntar: no todas tienen actividad pensada para niños, aunque cada vez más la ofrecen.
Lo que hace distinta a esta comarca no es que tenga viñedo —eso lo tiene media España— sino que lleva 2.600 años teniéndolo, y que buena parte de esa historia sigue ahí abajo, en las cuevas y en los lagares tallados en la roca. Se puede ver en una mañana. Entenderlo lleva algo más, y merece la pena volver.