Cuántas copas salen de una botella de vino (y cuánto servir en cada una)

Copas de vino iguales preparadas sobre la mesa para una cata en casa

De una botella estándar de 75 centilitros salen seis copas de vino. Esa es la medida de servicio habitual en hostelería: 12,5 centilitros por copa, que llena poco más de un tercio de una copa de tinto normal y deja el resto para que el vino respire.

La pregunta parece de manual, pero detrás hay dos cosas prácticas: cuánto comprar para una comida y cuánto servir sin quedarse corto ni pasarse. Y una curiosidad que casi nadie conoce: los 75 centilitros de la botella no son una cifra redonda por casualidad.

FormatoCapacidadCopas de 12,5 cl
Media botella37,5 cl3
Botella estándar75 cl6
Magnum1,5 l12
Doble magnum3 l24
Copa de cata7 cl—
¿Cuántas botellas necesito?
Dime cuántos vais a ser y te digo cuánto vino comprar para una comida normal.
comensales
  • Una botella de 75 cl da 6 copas de 12,5 cl (la medida de servicio habitual).
  • En cata, con media copa por vino, salen unas 12 catas por botella.
  • Para una comida, calcula 2 o 3 copas por persona: una botella cada dos personas y media.
  • Un magnum (1,5 l) equivale a dos botellas: 12 copas.

¿Cuántas copas salen de una botella de 75 cl?

Seis, si se sirven 12,5 centilitros por copa. Es la medida estándar en hostelería y la que usan las bodegas para calcular el coste por copa de una carta de vinos.

En casa la cuenta varía porque casi nadie mide. Si se sirve generoso —unos 15 centilitros— salen cinco copas; si se sirve corto, como en una cata, salen diez o doce. La botella es la misma; lo que cambia es la mano.

Copas de vino iguales preparadas sobre la mesa para una cata
Seis copas de 12,5 cl por botella: es la medida con la que se calcula una carta de vinos.

Para una comida, la referencia útil es al revés: cuántas botellas hacen falta. Contando dos o tres copas por persona, sale una botella por cada dos comensales y medio.

¿Cuánto vino hay que servir en cada copa?

Hasta un tercio de la copa, como mucho. No es una norma de etiqueta: es que el vino necesita aire por encima para soltar el aroma, y una copa llena no deja sitio para que eso ocurra.

Además, una copa medio vacía se puede girar. Ese movimiento es el que oxigena el vino y lo abre, y con la copa llena resulta imposible sin mancharlo todo.

La prueba del punto más ancho

Sirve hasta donde la copa alcanza su mayor diámetro, nunca por encima. Ahí es donde la superficie de contacto con el aire es máxima, y por eso es el punto que buscan las copas de cata.

Con espumosos la lógica cambia: la copa se llena más, en dos tiempos, y se busca justo lo contrario —conservar la burbuja— así que se evita agitarla.

¿Por qué la botella de vino es de 75 cl?

Hay varias explicaciones y ninguna cerrada del todo. La más citada tiene que ver con el comercio con Inglaterra: el vino se transportaba en barricas bordelesas de 225 litros, que equivalían a 50 galones imperiales, y de una barrica salían exactamente 300 botellas de 75 centilitros. Una caja de doce botellas hacía nueve litros, dos galones justos.

La otra explicación, más prosaica, es la capacidad pulmonar de un soplador de vidrio: la cantidad de aire de un soplido daba una pieza de entre 65 y 80 centilitros, y ese rango se acabó estandarizando.

Botellas de vino con etiquetas colocadas en una vinoteca de la DO Utiel-Requena
La medida de 75 cl no se fijó por ley en Europa hasta 1970; antes convivían formatos muy distintos por región.

Sea cual sea el origen, la norma europea fijó los 75 centilitros en 1970 y desde entonces es el formato de referencia en todo el continente.

Aprende a catar en su sitio

La medida de cata, la copa correcta y el orden de servicio se entienden mejor con una botella delante. Las bodegas de la comarca organizan catas guiadas todo el año.

Ver catas en Utiel-Requena →

¿Cuántas copas salen de un magnum y de otros formatos?

La cuenta es lineal: un magnum de 1,5 litros da doce copas, un doble magnum da veinticuatro y una media botella, tres. Lo que no es lineal es cómo envejece el vino en cada uno.

En un magnum, la proporción entre el vino y el aire del cuello es más favorable, así que el vino evoluciona más despacio. Por eso los formatos grandes se asocian a vinos de guarda y suelen costar algo más que el equivalente en botellas normales.

Media botella

37,5 cl

Copas
3
Para qué
Dos personas, o un solo vino en una comida larga
Guarda
Evoluciona más rápido

Botella

75 cl

Copas
6
Para qué
El formato de referencia
Guarda
La normal

Magnum

1,5 l

Copas
12
Para qué
Mesa larga o celebración
Guarda
Más lenta: envejece mejor

Si te interesa el detalle de por qué cada botella tiene la forma que tiene, lo contamos aparte en la guía de tipos de botella.

¿Cuántas botellas comprar para una comida?

La regla práctica es una botella por cada dos personas y media, y siempre una de reserva. Para ocho comensales, cuatro botellas cubren una comida normal; si la sobremesa se alarga, cinco.

Conviene repartirlas, además, en lugar de abrir todo lo mismo. Un blanco o un rosado para el aperitivo y el primero, y un tinto para el plato principal, funciona mejor que cuatro botellas del mismo vino y da más juego en la mesa.

Mesa puesta de un restaurante con copas de vino tinto y luz cálida
En hostelería la copa de 12,5 cl es el estándar: seis copas por botella es la cuenta con la que se hace una carta.

Y un apunte de la comarca: con una mesa de platos variados, un rosado de Bobal resuelve casi todo. Aguanta desde el embutido hasta el arroz sin que haya que cambiar de vino a media comida.

¿Qué hacer si sobra vino en la botella?

Taparla y meterla en la nevera, también si es tinto. El frío ralentiza la oxidación, y el tinto se recupera sacándolo veinte minutos antes de servir.

Un tinto joven aguanta bien dos o tres días; un blanco, dos; un vino de guarda, bastante menos, porque su proceso de apertura ya estaba en marcha. Los tapones de vacío ayudan algo, pero no hacen milagros.

Si ha pasado demasiado tiempo, el vino no se tira: sirve para cocinar, que es un uso perfectamente digno. Lo desarrollamos en cómo cocinar con vino.

Preguntas frecuentes sobre las copas por botella

¿Cuántos ml tiene una copa de vino?
La medida de servicio estándar son 125 ml, es decir, 12,5 centilitros. En cata se sirven entre 50 y 70 ml para poder comparar varios vinos sin acabar la botella.

¿Cuántas copas salen de un magnum?
Doce copas de 12,5 cl. Un magnum contiene 1,5 litros, el equivalente exacto a dos botellas estándar.

¿Por qué no se llena la copa entera?
Porque el vino necesita aire por encima para soltar el aroma, y porque una copa llena no se puede girar sin derramarla. Servir hasta el punto más ancho de la copa es la referencia.

¿Cuántas botellas por persona en una comida?
Entre dos y tres copas por comensal es lo habitual, lo que equivale a una botella por cada dos personas y media. Para una celebración larga, conviene subir a tres o cuatro copas por persona.

¿Se conserva igual el vino en un magnum?
Mejor. La proporción entre el vino y el aire del cuello es más favorable en los formatos grandes, así que el vino evoluciona más despacio y aguanta más años en buenas condiciones.

Vino para llenar la mesa, no solo la copa

Tintos con acidez para acompañar toda una comida, rosados que hacen de comodín y blancos de altura. Más de 70 bodegas en nueve municipios.

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