¿Cuándo tratar? De la caída de la hoja al inicio del “lloro”
El invierno en viñedo comienza tras la caída de la hoja y se prolonga hasta el inicio del “lloro” (goteo de savia por las heridas de poda). En este intervalo se concentran las labores de saneamiento, prevención y preparación de la cepa para la brotación. La DO recomienda organizar el trabajo del siguiente modo:
- Noviembre (post-vendimia): retirada y triturado de restos antiguos, revisión de postes y alambres, incorporación de materia orgánica correctamente compostada. Si hubo alta presión de cochinilla u oídio la campaña previa, conviene programar una limpieza de choque en invierno.
- Diciembre: con la vid en reposo, inicio de poda en seco en parcelas con menor riesgo de heladas y programación del primer pase fitosanitario invernal cuando el historial lo justifique.
- Enero: finalización de la poda. Ante antecedentes de plagas, realización de un segundo pase en días secos, sin viento y con temperaturas superiores a 10 °C, para optimizar eficacia y secado.
- Febrero: ajustes finales. Si el invierno es húmedo y existe historial de oídio, se recomienda un preventivo con azufre de final de invierno (respetando compatibilidades). Cuando proceda, puede aplicarse un último aceite pre-brotación para proteger el arranque.
Criterio técnico: si aparece lloro, debe interrumpirse la poda en esa parcela y priorizarse otra más fría o elevada, evitando forzar fechas.
Poda en seco paso a paso (y cómo evitar el “lloro”)
La poda invernal determina la arquitectura, la carga y, en gran medida, la calidad de la vendimia. Se recomiendan tres principios:
- Estructura clara y aireada: eliminación de madera vieja y brotes mal ubicados; menos elementos, mejor repartidos.
- Higiene del corte: herramienta limpia y afilada; cortes limpios y oblicuos que favorezcan el escurrido del agua.
- Corte opuesto a la yema: la experiencia del sector indica que el corte oblicuo y opuesto a la yema reduce la sensibilidad frente a heladas tardías.
En zonas con riesgo de heladas, se aconseja retrasar la poda para desplazar la brotación unos días. Es prioritario gestionar los restos de poda (triturado o retirada) para evitar refugios de inóculo y plagas. Cada 2–3 años puede realizarse un descortezado suave en cepas viejas para eliminar refugios de cochinillas y huevos de ácaros.
Limpieza de choque: tratamientos mecánicos y sanitarios
En reposo vegetativo es posible realizar maniobras que en vegetación serían demasiado agresivas.
- Mecánico: limpieza de troncos y brazos con cepillos suaves, retirada de madera enferma y sellado de heridas de poda cuando sean gruesas o la parcela tenga historial sanitario complejo.
- Sanitario: foco en formas invernantes (huevos y larvas de cochinillas y ácaros; inóculo de oídio y excoriosis). Se utilizan aceites minerales, polisulfuro de calcio y, en climas húmedos al final del invierno, azufre.
Puntos críticos de ejecución: cobertura total (tronco, brazos, pulgares y grietas de la corteza), días sin lluvia ni viento y temperaturas >10 °C. El orden es relevante: primero aceites o polisulfuro; el azufre queda para fases posteriores si procede.
Aceites minerales: contra cochinillas, pulgones y ácaros (compatibilidades y ventanas)
Los aceites minerales actúan por asfixia sobre huevos, ninfas y adultos de cochinillas, pulgones y ciertos ácaros.
- Ventanas: un pase en diciembre/enero y, si la presión fue alta, un segundo pase justo antes de la brotación.
- Condición de uso: planta sin hojas y en plena parada vegetativa.
- Compatibilidades: debe respetarse un intervalo de 20–40 días entre aceites y azufre para evitar fitotoxicidades; no se recomienda mezclar con productos sulforados.
- Ejecución: boquillas y volúmenes que aseguren empapar las grietas de corteza, refugio habitual de cochinilla.
Polisulfuro de calcio: usos, equipo y seguridad
El polisulfuro de calcio es una herramienta eficaz frente a oídio, cochinillas y ácaros en situaciones de alta presión, con carácter corrosivo que exige precaución.
- Momento: parada invernal y planta sin hojas.
- Aplicación: mojado integral de toda la madera para evitar reservorios.
- Compatibilidades: no se recomienda mezclar con cobre ni insecticidas. Si posteriormente se empleará azufre, debe mantenerse una ventana de seguridad equivalente a la indicada para aceites.
- Seguridad: uso de guantes, gafas, mascarilla adecuada y lavado exhaustivo de la maquinaria tras el tratamiento.
La elección entre aceite o polisulfuro se resolverá en función del historial: con cochinilla marcada, se prioriza aceite; con oídio persistente, polisulfuro, valorando azufre al final del invierno en climas húmedos.
Azufre preventivo de final de invierno: cuándo tiene sentido
El azufre funciona como preventivo frente a oídio y resulta adecuado en febrero cuando el invierno es húmedo o existe historial de la enfermedad.
- Incompatibilidades: no debe aplicarse sobre aceites o polisulfuro recientes; respetar 20–40 días de intervalo.
- Condiciones ambientales: día seco y templado, sin viento.
- Criterio de uso: si el viñedo presenta buena sanidad y el invierno ha sido seco, puede reservarse su uso para fases con vegetación, reforzando la monitorización en brotación.
Suelo y nutrición: fertilización de fondo (P, K) y materia orgánica
El suelo actúa como batería a recargar en invierno.
- Post-vendimia (octubre-noviembre): aporte de materia orgánica bien compostada para mejorar estructura y actividad microbiana.
- Diciembre: uso de fertilizantes de liberación lenta cuando sea necesario, aportando un suministro progresivo durante el reposo.
- Enero: fertilización de fondo con fósforo (P) y potasio (K) en función de una analítica de suelo (pH, P, K, MO). La DO desaconseja abonar sin diagnóstico.
Heladas: estrategias pasivas (timing de poda, suelo, ubicación)
Las heladas invernales suelen afectar poco a la vid en reposo; en cambio, las heladas tardías de primavera constituyen el principal riesgo.
- Poda diferida en parcelas de riesgo para desplazar la brotación.
- Suelo limpio y sin labrar en periodos de riesgo: suelos muy mullidos o con cubierta alta pueden favorecer el “acúmulo” de aire frío.
- Diseño de plantación: evitar fondos de valle y priorizar laderas con buena ventilación.
Checklist invernal del viñedo (control rápido antes de brotar)
- Restos de poda retirados o triturados; atención a madera vieja.
- Poda finalizada con cortes oblicuos opuestos a la yema; herramientas desinfectadas.
- Pase(s) de aceite/polisulfuro en días secos y templados, con cobertura total.
- Compatibilidades verificadas: 20–40 días entre aceites y azufre; evitar mezclar polisulfuro con cobre o insecticidas.
- Fertilización de fondo ajustada a analítica; aportes de P y K según necesidad.
- Suelo limpio y drenante; accesos, postes y alambres revisados.
- Parcelas con riesgo de heladas planificadas con poda tardía.
Resumen rápido de invierno en la viña
| Momento/estado | Acción clave | Notas y compatibilidades |
|---|---|---|
| Caída de hoja → diciembre | Poda en seco (inicio) y 1.º pase sanitario (aceites o polisulfuro) | Día seco, sin viento y >10 °C; cobertura total. No mezclar aceites con azufre. |
| Enero (reposo pleno) | Completar poda y considerar 2.º pase sanitario si hubo alta presión | Respetar 20–40 días entre aceites y azufre. Evitar mezclar polisulfuro con cobre/insecticidas. |
| Febrero (pre-brotación) | Azufre preventivo si hay riesgo de oídio y, si procede, último aceite | Solo con invierno húmedo o historial. Respetar ventanas con aceites/polisulfuro. |
Balance final
En invierno, la combinación de poda precisa, limpieza de choque bien planificada y nutrición de fondo permite llegar a la brotación con cepas equilibradas y menor presión de plagas. Se prioriza el cumplimiento del calendario y la correcta ejecución por encima de la cantidad de intervenciones. Con una ventana clara (de caída de hoja a pre-lloro) y respetando compatibilidades, el viñedo afronta la primavera en mejores condiciones productivas y sanitarias.

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