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¿Cómo influye la radiación solar en la agricultura?

La radiación solar es mucho más que simple luz: es el motor que impulsa la vida vegetal. Sin ella, no hay fotosíntesis, y sin fotosíntesis no hay cultivos. Pero su influencia va mucho más allá de hacer crecer las plantas: afecta la productividad, la calidad, la resistencia a enfermedades y hasta la forma en la que una planta florece o fructifica.

En este artículo te explico, con detalle y enfoque práctico, cómo interactúa la luz solar con los cultivos, los beneficios que aporta, los riesgos si no se gestiona correctamente y, lo más importante, cómo puedes utilizarla a tu favor para mejorar tus rendimientos.

Radiación solar: una fuente múltiple de energía

La luz solar que llega a los cultivos no es homogénea. Se compone de distintas longitudes de onda, y cada una tiene un impacto diferente sobre las plantas:

Principales tipos de radiación:

  • UV (ultravioleta): Alta energía. Estimula pigmentación y defensas naturales, pero en exceso quema hojas y frutos.
  • PAR (radiación fotosintéticamente activa): Entre 400 y 700 nm. Es la franja que activa la fotosíntesis.
  • IR (infrarroja): Responsable del calentamiento. Acelera maduración pero puede causar estrés térmico.

Tabla 1: Efectos de los distintos tipos de radiación en la agricultura

Tipos de radiación y su impacto en los cultivos

Un vistazo rápido para saber qué aporta cada tipo de luz y cómo evitar excesos.

TipoCaracterísticasImpacto
UV (Ultravioleta)Longitud de onda corta, alta energía+ Defensas y pigmentación
Quemaduras y menor fotosíntesis
PAR (Fotosintéticamente Activa)400–700 nm, usada en fotosíntesis+ Base del crecimiento
Déficit = menor rendimiento
IR (Infrarroja)Onda larga, asociada al calor+ Temperatura y maduración
Estrés térmico y deshidratación

Además, la dirección de la luz influye en cómo crecen las plantas. Cuando la fuente lumínica proviene de un lateral, las plantas se inclinan hacia ella en un fenómeno llamado fototropismo.

Factores que determinan el efecto de la luz

No todas las plantas reaccionan igual ante la luz. Algunas especies requieren más luz que otras, y su respuesta puede variar según el ciclo fenológico (germinación, crecimiento, floración o maduración). Los principales factores que afectan esta interacción son:

  • Intensidad: Si la radiación es débil, el crecimiento se ralentiza; si es excesiva, puede aparecer fototoxicidad.
  • Espectro (calidad): La luz azul es esencial en fases de crecimiento vegetativo, y la roja en floración y fructificación.
  • Duración (fotoperíodo): Regula los ciclos biológicos. Días largos inducen crecimiento, días cortos estimulan floración.
  • Fuente de luz: El sol es completo y gratuito; las fuentes artificiales permiten control pero requieren inversión.

Fotoperíodo y estacionalidad: el reloj biológico de las plantas

Las plantas tienen un «reloj interno» que responde al número de horas de luz diarias, lo que llamamos fotoperíodo. Este parámetro determina si una planta sigue creciendo o entra en fase reproductiva.

Tipos de plantas según fotoperíodo:

  • Día largo: Necesitan más de 12 horas de luz para florecer (por ejemplo, espinaca, lechuga).
  • Día corto: Florecen con menos de 12 horas de luz (ej. arroz, soja).
  • Neutras: No dependen del fotoperíodo (como el tomate).

En agricultura protegida, este principio se utiliza para controlar artificialmente la floración, manipulando la duración de la luz con lámparas o cortinas opacas.

Efectos fisiológicos de la radiación solar

Una correcta exposición solar permite:

  • Mayor producción de biomasa.
  • Síntesis de pigmentos (clorofilas, antocianinas).
  • Aceleración del desarrollo (brotación, floración, fructificación).
  • Mejor calidad del fruto (sabor, color, textura).
  • Mayor resistencia a plagas y enfermedades.

Problemas por exceso o déficit de luz

Cuando la radiación es muy intensa, especialmente en regiones áridas o templadas secas, los frutos pueden calentarse hasta 15 °C por encima del aire ambiente. Esto genera varios trastornos visibles:

  • Escaldaduras solares: Manchas blancas en frutos como tomate, pimiento o manzana.
  • Maduración incompleta o manchada (payaseado).
  • Frutos huecos: Relacionado con poca luz y exceso de nitrógeno.
  • Hojas enrolladas: Por calor o exposición directa.
  • Grietas: Por cambios bruscos de humedad o temperatura.

También puede haber fotoinhibición, un fenómeno donde la planta reduce su actividad fotosintética como defensa, pero eso frena su desarrollo.

Estrategias prácticas para optimizar la radiación solar

La clave está en adaptar el manejo agronómico a las condiciones de luz. Algunas técnicas útiles incluyen:

  1. Orientar las hileras de norte a sur, para distribuir la luz de forma más uniforme.
  2. Usar mallas de sombreo, especialmente en verano o en zonas muy soleadas.
  3. Regular la poda: evitar eliminar demasiado follaje de golpe, ya que eso expone de forma brusca los frutos al sol.
  4. Aplicar encalado en invernaderos: una capa de cal sobre los techos plásticos para difuminar la luz.
  5. Controlar el riego y la humedad: la radiación afecta también la transpiración y el balance hídrico.
  6. Elegir variedades resistentes al calor y la radiación intensa.

Radiación en invernaderos: control total

Bajo cubierta, la gestión de la luz es aún más técnica. Aquí se puede regular tanto la cantidad de luz como su espectro, utilizando plásticos especializados (difusores, anti-NIR, UV selectivos). Además:

  • La PAR debe mantenerse alta para no frenar la fotosíntesis.
  • La radiación infrarroja puede disparar la temperatura interior.
  • El UV en baja cantidad estimula defensa, pero degrada materiales plásticos.

También se utilizan sensores de radiación solar para automatizar el sombreo o ventilación en tiempo real.

Radiación y cambio climático: un nuevo paradigma

El cambio climático está modificando los patrones de luz y temperatura. En zonas como La Rioja (España), se observa:

  • Aumento de la intensidad luminosa, lo que favorece la fructificación pero puede generar estrés.
  • Disminución del crecimiento vegetativo.
  • Incremento de la demanda hídrica y mineral.
  • Mayor vulnerabilidad a plagas si no hay suficiente sombra.

Adaptarse a estos cambios es vital. Algunas soluciones incluyen ajustar densidades de siembra, usar mallas más densas, plantar especies de ciclo más corto o utilizar control climático automatizado.

Tabla 2: Efectos de los niveles de radiación solar en los cultivos

Influencia de la radiación según cultivo (legible y ligero)

Reglas claras por cultivo para ajustar luz, sombreo y fotoperíodo sin estrés.

CultivoNecesidades de luzRecomendaciones
TomateAlta PAR; días largos; sensible a IR alto.Filas N–S; sombreo 20–30% en picos; ventila y riega.
LechugaMedia-baja; luz difusa; días largos inducen espigado.Sombreo 30–40%; mayor densidad; riego frecuente.
FresaMedia; variedades de día corto florecen con días cortos.Malla 15–25%; plásticos difusores; programa fotoperíodo.
MaízAlta luz y calor; días largos impulsan crecimiento.Plena insolación; evita sombras; riego acorde a transpiración.
PimientoAlta PAR; riesgo de golpes de sol.Sombreo 20–35%; altura correcta de lámparas; ventilación.
Ornamentales (día corto)Florecen con días cortos; sensibles a luz nocturna.Oscurecimiento 12–13 h; evita fugas de luz.

Conclusión: dominar la luz, dominar la producción

La radiación solar no es un simple factor ambiental: es una herramienta de gestión agrícola. Entender cómo funciona, cómo interactúa con cada etapa del cultivo y cómo controlarla te permite tomar decisiones informadas que impactan directamente en la productividad y la rentabilidad.

Ya sea en campo abierto o bajo invernadero, quien domina la luz, domina la cosecha.

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