
Aspecto visual: colores amarillos de diferente intensidad según la variedad de uva, en uva, en ocasiones con matices verdosos. Los blancos de Tardana tienen tonos más dorados.

Aspecto aromático: aromas florales y a frutas blancas. Los blancos de Tardana pueden presentar aromas más tropicales.

Aspecto gustativo: muestran volumen a la vez que un toque ligeramente ácido que les da frescura.

Aspecto visual: colores rosados que van desde el rosa violáceo hasta el rosa anaranjado.

Aspecto aromático: aromas que recuerdan a frutas rojas. En los rosados de Bobal predomina la fresa

Aspecto gustativo: con volumen y frescura procedente de la acidez natural de la variedad. Su intensidad aromática a frutas rojas perdura en el retrogusto.

Aspecto visual: colores rojos intensos con reflejos violáceos, que en ocasiones evolucionan a rojos picota en función de su madurez. Los tintos de guarda de la variedad Bobal presentan una evolución muy lenta del color.

Aspecto aromático: aromas a fruta negra-roja. Con el paso del tiempo los aromas, evolucionan a fruta madura.

Aspecto gustativo: vinos con cuerpo, buena intensidad y acidez generalmente equilibrada.

BLANCOS: colores amarillos con distintos matices según la variedad. Aromas frutales con matices que recuerdan su contacto con la levadura, y en boca se muestran equilibrados en azúcares y acidez.

ROSADOS: ofrecen diferentes tonalidades rosáceas, con aromas a frutas rojas bien integrados y matices a levadura. En boca buen equilibrio azúcar-acidez.

TINTOS: Colores rojos predominando el rubí, aromas de frutas rojas bien integrados, y en boca volumen y cierta cremosidad.