Temperatura ideal para los vinos tintos

Infinidad de veces hemos oído decir eso de que “los vinos blancos han de tomarse bien fríos y los vinos tintos a temperatura ambiente”. Y esto puede que a veces nos haya llevado a consumir vinos blancos extremadamente helados y vinos tintos a una temperatura poco adecuada.

La temperatura de los vinos, y en este caso que nos ocupa de los vinos tintos, puede variar ligeramente según el ambiente externo y la época del año en la que los consumimos. Es decir, una temperatura que nos puede parecer fresca en verano no lo sería tanto en el invierno, quizás. Así que debemos permitir una cierta banda de variabilidad estacional y, tal vez, tener presente las diferentes temperaturas de los alimentos que vamos a tomar con los vinos tintos, ya que no será igual acompañar un potaje bien caliente con un vino tinto que por ejemplo, un ‘carpaccio’.

Para saber cuál es la mejor temperatura para consumir los vinos tintos y las manera ideal de conseguirla, hemos de fijarnos sobre todo en la naturaleza de sus aromas. La temperatura más baja de un vino tinto viene dada, precisamente, por la naturaleza de sus aromas, por su contenido en azúcar y por su estructura tánica. Para casi todos ellos se considera que unos 12º-14º C podría ser el límite inferior; por debajo de esta temperatura, los aromas pierden fuerza y expresividad.

Para saber cual es la temperatura para consumir un vino tinto, hemos de fijarnos en la naturaleza de sus aromas FUENTE: utielrequena.org
Para saber cuál es la temperatura para consumir un vino tinto, hemos de fijarnos en la naturaleza de sus aromas
FUENTE: utielrequena.org

Los vinos más ricos en aromas frutales, que son los más fácilmente volátiles incluso a bajas temperaturas, se pueden tomar algo más frescos. Por el contrario, los aromas de madera, los tostados, los de crianza y los de reducción y desarrollo en botella son algo más esquivos, y no se perciben con claridad a temperaturas bajas. Habrá, por tanto, que tomar los vinos tintos que hayan pasado por barrica y botella algo más calientes, por decirlo de alguna manera, tal vez en la franja que va entre los 16º a los 18º C. ¿Por qué? Pues porque en los vinos tintos hay que tener en cuenta el contenido en taninos, los cuales, si se sirve el vino demasiado fresco, aumentan su astringencia y sabor amargo.

Por eso, muchas veces, cuando tomamos un vino tinto en un restaurante o en nuestra propia casa, deberíamos pensar que quizá tendríamos que refrescarlos en la mesa porque una botella que esté a temperatura de comedor estará bien para tomar en apenas diez minutos, pero no más.

El método más rápido y fiable es utilizar una cubitera de agua con algunos hielos, pues la nevera (que también se puede usar con moderación) es más lenta, al enfriar por aire. Si el agua del grifo sale fresca (como en invierno) apenas habrá que poner dos o tres cubitos de hielo flotando en ella; si es en verano y el agua no está tan fresca, se pueden poner, por ejemplo, 2/3 de agua y 1/3 de hielos.

Si tomamos un vino tinto en un restaurante o en nuestra casa, hemos de refrescarlos FUENTE: utielrequena.org
Si tomamos un vino tinto en un restaurante o en nuestra casa, hemos de refrescarlos
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Otro aspecto a tener muy en cuenta es si se trata de un vino tinto de postre o no. Los vinos de postre son un mundo aparte de gran riqueza y complejidad; por lo que es muy difícil dar leyes válidas, pues cada uno debe ser valorado individualmente. Aún así, es importante que nos olvidemos de la ya mencionada “temperatura ambiente” y que busquemos un equilibrio basado en sus diversas sensaciones: si tienen o no crianza, cual es su riqueza tánica o su contenido en azúcares. Vinos que resultan empalagosos a altas temperaturas armonizan mejor sus rasgos si se sirven algo más frescos. Tal vez los vinos de postre más ligeros y sencillos como los tintos abocados, puedan servirse bastante frescos, sobre los 5º -6ºC.

Y un último consejo que os damos desde la Denominación de Origen Utiel-Requena es que penséis siempre, si os gusta el vino tinto, que esto no es una cuestión superficial. No creáis que si el vino tinto es bueno, cualquier temperatura vale. Saber de vino también es importante. Haced la siguiente prueba un día que tengáis tiempo: poned dos botellas de uno de vuestros tintos favoritos, una a temperatura ambiente y la otra a sus ideales 16-18º C. Después, invitad a algunos amigos a probar los vinos a ciegas para determinar si son el mismo o diferentes vinos, pidiéndoles después su valoración de ellos. Os aseguramos que los resultados les sorprenderán.

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