4 blancos para superar el síndrome post vacacional

¿Tú también estás padeciendo el síndrome post vacacional? Desde la D.O. Utiel- Requena tenemos el antídoto perfecto para luchar contra este molesto problema adaptativo que debemos afrontar tras las vacaciones y que puede generar cansancio, problemas de sueño, tristeza, irritabilidad o falta de concentración. Se trata de un malestar transitorio que no dura más de dos semanas, pero que resulta especialmente frustrante tras una etapa de paz y relajación absoluta. ¿Cómo mitigar los síntomas? Como más nos gusta: disfrutando de algunos vinos especiales para esta etapa también única. Te proponemos cuatro blancos que nos parecen especialmente oportunos para atacar el síndrome post vacacional.

SÓLO, de Aranleón.              

El caracol, convertido ya en un icono de la bodega, nos viene como anillo al dedo en esta etapa transitoria que transcurre desde el fin de las vacaciones hasta la reincorporación a la rutina laboral. Paladear, con calma y sin prisas, este vino blanco de tonalidad amarillo pálido con ribete verdoso nos ayudará a afrontar el temido síndrome post vacacional. Sus aromas frescos varietales, con algo de pomelo, melocotón y frutas tropicales nos sumergirán de nuevo en nuestros quehaceres diarios con la suavidad y el camino lento y certero del caracol que ilustra la etiqueta este apreciado vino. En boca posee una acidez muy equilibrada y untuosa debido a la crianza en lías. Sólo es un vino con cuerpo y persistente en el paladar, que desde la D.O. Utiel- Requena te recomendamos vivamente para estos días.

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RECUÉRDAME, de Dominio de la Vega.

Hay dos maneras de afrontar la vuelta de las vacaciones: entregarse de lleno a la actividad frenética, o hacerlo de manera paulatina, dejando espacio para recordar esos momentos únicos vividos durante la etapa estival. Si te identificas con este último grupo, el blanco Recuérdame de Dominio de la Vega, es para ti una apuesta segura. A la vista encontramos un vino amarillo dorado pálido con ligeras irisaciones verdosas. En nariz despliega una sinfonía aromática de fruta fresca como cítricos, tropicales y flores blancas. Al paladar nos encontramos con un blanco muy fresco, seco y afrutado, con un notable volumen que contrasta con su acidez, consiguiendo un vino elegante y equilibrado. ¡Justo lo que necesitas!: equilibrio entre la remembranza vacacional y una cierta activación necesaria para volver al trabajo con energía.

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TARDANA, de Sebirán.

Los momentos especiales requieren vinos especiales. En este sentido, Tardana, de Sebirán nos ofrece algo distinto al estar elaborado con tardana, también llamada Planta Nova, una uva autóctona de Utiel-Requena. Es de maduración tardía y da vinos de suave color pajizo con tonalidades doradas, intensos en nariz, con aromas afrutados. En boca son frescos y equilibrados, muy estructurados y persistentes.

Tardana se presenta vestido con un suave color pajizo con tonalidades doradas. De intensidad media/ alta en nariz, con un perfil muy tropical, con notas de plátano, melón, ciruelo amarillo muy maduro y manzana Golden. En boca es fresco y equilibrado, dotado de buena estructura y persistente, muy fácil y agradable de beber, de trago largo. ¡Sin duda perfecto para atacar los molestos síntomas del síndrome post vacacional!

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PASIEGO AURUM 2014, de Bodegas Pasiego.

Este blanco amarillo pálido presenta un sabor extraordinario, sorprendente, largo y untuoso, como el sabor que deja un amor de verano. ¿Por qué no recordarlo saboreándolo?

Su intenso aroma entrega un voluptuoso conjunto en el que  la fruta madura, carnosa y exótica, se funde con los aportes cítricos y se enriquece con notas de hierbas silvestres, recuerdos tostados y frutos secos. Sabroso, deja una jugosa y fresca sensación frutal.

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Si al placer de saborear estos vinos unes las recomendaciones para afrontar el síndrome post vacacional (incorporar de forma progresiva las rutinas habituales de sueño y alimentación, organizar la agenda y obligaciones de forma realista y, ante todo, entender que el malestar es transitorio), la vuelta a la rutina será para ti… ¡un delicioso placer!

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