Vino espumoso, un acierto para las noches de calor

La tendencia general asocia los meses de frio con el vino y la cerveza con el verano, por la temperatura a la que se consume cada bebida, sin embargo el vino espumoso es siempre un acierto para las noches de calor.

¿Cómo se elabora un vino espumoso?

El vino espumoso se elabora sometiendo al líquido a una segunda fermentación dentro de la botella o en depósitos cerrados. De esta manera, el CO2 que se genera no puede escapar y se disuelve en el mismo líquido.

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Vino espumoso noches de verano: El vino espumoso es un acierto para las noches de verano.

Existen varios tipos de espumosos naturales dependiendo del método que se emplee para su producción:

  • Método tradicional – Se obtienen siguiendo con el proceso que se utiliza en la zona originaria del Champagne francés, la región donde se producían los primeros y famosos vinos espumosos. A esta categoría pertenecen también los cavas españoles y los espumosos italianos de Asti. Todos ellos, incorporan un tapón con una estrella de cuatro puntas para identificarse.
  • Grandes envases” o “charmant” – Se diferencia del método anterior en que se emplea un gran envase en lugar de botella por botella. Sólo se inserta en el envase cuando ya se ha producido la transformación. En este caso, este tipo de vino espumoso cuenta con un tapón con un círculo vacío en su interior.
  • Transfer – También, realizan la fermentación en botella pero filtran el producto para eliminar las lías y se traslada a otro frasco diferente, que es el que llegará al consumidor evitando la segunda fermentación en botella. Se distinguen por llevar tapones con un círculo negro.

¿Por qué el vino espumoso es perfecto para las noches de calor?

Principalmente, porque su carácter burbujeante provoca una fuerte sensación de frescor muy agradable al paladar, aligerando el calor que sentimos durante las noches estivales.

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Vino espumoso para el verano: El vino espumoso se caracteriza por su carácter refrescante, siendo idóneo para el verano.

Además, el vino espumoso es muy polivalente puede ingerirse a cualquier hora del día ya sea la hora del aperitivo, del almuerzo, a media tarde, en el momento de la cena, en la medianoche o la madrugada.

Al contrario de lo que hacemos habitualmente, el vino espumoso debe consumirse antes de iniciar una comida o para acompañar los platos, ya que las bebidas gaseosas no son adecuadas para un estómago lleno de nutrientes.

De hecho, es un excelente maridaje para los platos más típicos del verano como los arroces, las pastas, las carnes blancas o las ensaladas.

En cuanto a la temperatura, el vino espumoso se sirve frío, entre 6 y 8 grados y nunca hay que ponerlos en el congelador o guardarlos en la nevera.

La mejor opción es enfríalos con un cubitera mitad de hielo y mitad de agua durante 20 minutos y podremos disfrutar de un excelente vino espumoso para refrescarnos durante este verano.

 

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